Enero 10, 2010

El frío (exagerado, pasajero, incomprendido) acompaña mi inútil espera de que crezcas y mis ganas desmesuradas de que entiendas que hasta yo tengo un límite.

Diciembre 13, 2009

Diciembre 12, 2009

Sueño

Me desgasta la familiaridad de un sueño ilógico, la incongruencia del mundo en los primeros veinte minutos de ojos abiertos y debilidad de mente, la búsqueda del significado de algo insignificante pero tan real que deja un vacío tangible cuando se va- un vacío que nunca ha dejado de estar ahí, cubierto con pintura y retocado cuando llueve, escondido bajo una pila de ropa y tapizado con emociones pasajeras. Me mata la necesidad de cumplir un deseo calladito y cruel para atenuar los colores de las imágenes que me atormentan consciente y me tranquilizan inconsciente, y que me escuchan suplicar que esta nueva vida no termine en cuanto la anterior me despierte, y prometer que esta vez la voy a cuidar como si fuera la última y la primera.


Diciembre 1, 2009

From major to minor

‘When you’re near there’s such an air of spring about it,

I can hear a lark somewhere begin to sing about it,

There’s no love song finer, but how strange the change from major to minor-

Every time we say good-bye.’

Se sorprende cuando le digo lo que estoy pensando: el acorde que murmura ése árbol hoy, con el viento que pasa a la velocidad exacta y en la dirección exacta entre sus hojas- que están del espesor exacto, hoy , sólo hoy, para los que estén y para los que no estén: es do-mi, con un sol débil, que sólo se distingue o se inventa si se escuchan las primeras dos notas.

Pero pierde el interés rápidamente.

Me voy a dormir con la sensación de que fue un buen día que pudo haber sido mejor, sensación recurrente. Impactante todavía cómo puedo cambiar de sol a luna en menos de dos acciones o intentos de acción. Antes de dormir escucho el mundo que me rodea en lo que los demás llamarían quietud o silencio. La madera se asienta, el aire acaricia mi ventana y silba como siempre, como si fuera un flautista que se acerca y se aleja en una hoja seca de manera impredecible. Escucho las tuberías, y a lo lejos los coches, las llantas que se deslizan, los escapes y la ausencia de las ambulancias en una noche de lunes.

Me despierto con el crujir de la lámina de la terraza. Es tan fuerte que me cubro un oído con la almohada. Así es como siempre sé que el final de la noche está cerca, así es como el mundo decide despertarme antes que el despertador- con una lámina que se estira y encoge milímetros mientras el sol la calienta.

Hoy tiene que ser mejor que ayer, aunque estadísticamente vayan a cantar más ambulancias, y aunque un par de acciones me vuelvan a arrastrar  a las vibraciones nítidas y fluídas de la voz de una mujer que nada entre violines, y que canta palabras que me dibujan lo que siento, exactamente, en el momento exacto, esté o no ahí.

Noviembre 17, 2009

Fragilidad (I)

Se detiene frente a mi como si quisiera decirme algo. Me ve a los ojos y desvía la mirada arrepentido. Me vuelve a ver a los ojos. Le grito con los míos que me puede decir lo que sea, pero no consigo pretender que no lo voy a juzgar. Lo duda, sonríe, percibe por un momento que no está parado en hielo y estoy a dos palabras de sacarlo de ese error. Se recarga con fé, se le estremece la piel de los antebrazos, se retuerce en las ganas de regresar el tiempo. Se rinde cuando por milésima vez no lo consigue. Me mira fijamente y con seguridad reencontrada me dice, perdón. Ninguno de los dos entiende por qué.

Cambiamos de tema. Me vuelve loca. Me mantiene loca. Me dice de mil formas excepto la  literal que lo completo y que si me tiene no necesita nada. Se lo digo de regreso y lo duda, mientras a mi se me deshilacha la certidumbre con cada segundo que le roba sonido a mis palabras.

Me jura sin decirlo que va a tratar de que yo sienta lo mismo, más por instinto que por convicción, le creo y lo acepto. Volvemos a la fragilidad  de una relación estable.

Noviembre 10, 2009

Síndrome de Abstinencia

Sucedió. Llegó el día en que la página web de Blokus (http://www.blokus.com/online-game) dejó de estar a un click de mi total placer. El día fue ayer. No puedo señalar cuántas veces durante el día seleccioné el botón de mi escritorio que me lleva directamente a escoger entre el Training Room  y el Competiton Room. Delataría mi adicción y mi abandono laboral. Me di cuenta de la cantidad de minutos que me sobran al día y que podría emplear en otras cosas, pero también me di cuenta de lo vacías que resultarían esas otras cosas en comparación. Ninguna actividad tendría ese aire sutil de competencia y esas ganas sinceras de ganar sabiendo que nada en el mundo real cambiaría, ni esa capacidad de adherirse a la mente de manera tan gráfica, angulosa y colorida. Para acabar pronto, ninguna otra actividad llenaría así el espíritu en 5 minutos, ni hablaría tan bien de una persona sólo por el hecho de que saludó a un total desconocido cuya cara nunca podría ni tendría que reconocer en un espacio abierto, y a quien probablemente vencería en 5 minutos con el consentimiento implícito de los dos.

Por suerte fue algo pasajero. Hoy funciona bien todo y  estoy más agradecida que nunca. Valoro más que nunca la belleza de tener tanta diversión a un click y a un wi-fi. Mi desempeño en otras áreas seguirá viéndose mediocre, y así es como lo quiere el cosmos. Ya me pondré las pilas cuando algo me rete como esto, porque retos tengo muchos, pero muy pocos me llaman diciendo ‘A que no, a que no, a que no…’ y obligan a mis dedos a minimizar las demás ventanas.  En fin.

Hoy es un mucho mejor día que ayer (no sólo porque la página de blokus regresó a la normalidad) (en gran parte sí) por muchas razones. Ayer sentí una inseguridad que sólo se puede sentir cuando se ha sentido tanta seguridad.Y lo único que cambió de la última vez que me pasó a esta es que ya no me daba miedo reconocerlo. Dejo de existir. Se me pierde todo, me vale madres el mundo cuando siento que ya no me quiere, pero sobre todo cuando ya no le importa si lo quiero.

Dejaré de ser cursi. Otro día. Los dejo con la canción alusiva.