Vancouver

Es domingo. Y si alguien viera un calendario del 2002 se daría cuenta de que el 26 de mayo había luna llena. Yo voy a tener que creerlo porque el cielo está nublado y no la veo. Me siento bien. Estoy pensando en ir a México las 2 útlimas semanas de julio. Talvez más. La verdad es que no tengo idea de lo que quiero hacer ahora y cada vez que trato de tomar una decisión me lleno de ansias y hago algo más. Eleanor está de visita, estar con ella es sano, me hace salir y tomar alcohol en lugares llenos de humo y monóxido de carbono. Me obliga a usar tacones que en la madrugada son un verdadero castigo para los pies. También es sano mentalmente porque con nadie me adentro más en el tema del sexo y la perversíón. Por si fuera poco tambien es sano para mi piel porque me hace usar más maquillaje y durante más tiempo (algunas veces dormir maquillada) para asfixiar bien los poros de la cara. También consumo más diet coke y café mientras inhalo el humo del cigarro que se fuma en mi balcón. Es impresionante que este estilo de vida sea infinitamente más sano que muchos de los que he vivido antes. De esta forma me río más, conozco a más gente, me siento más normal y me olvido de las cosas que me detienen de ser social y me doy cuenta de que me encanta tener amigos.

Mi noche de antier: Me puse unos pantalones negros y una blusita rosa chicle, Eleanor dijo que me veía super cute. Fuimos a una tocada en The Picadilly Pub, a ver al guey que tocaba el bajo, Trevor, que había invitado a Ellie. Me di cuenta de dos cosas estando ahí. 1. Les falló el volúmen de los micrófonos porque las voces no se oían bien y 2. Toda la gente en el antro tenía mínimo un tatuaje. No me gustó ni el antro, ni la música, ni la concurrencia pero me la pasé bien. Ahí le hablé a Ryan (el que conoci en Roxy) y quedó de hablarme en una hora para ver dónde nos veíamos despúes. A las dos horas y 2 vodkas me di cuenta de que no me había hablado y le volví a hablar, dejándole el siguiente mensaje: Hey Ry, it’s Melisa, call me. No habló y 2 vodkas después le hablé otravez, desde la calle, caminando hacia un antro más chic que se llama Plaza, con Eleanor. Esta vez mi mensaje fue: Hey Ry, it’s Melisa AGAIN, are you ever gonna call m- -?! Ahí acabó porque Eleanor me arrebató el celular, borró mi mensaje con numeritos y colgó diciendo “You’ll thank me tomorrow.” Había una cola larguísima para entrar al Plaza y a Eleanor le dio flojera formarse. Le dije “Ellie, Ellie… we never get in lines.” y con un ademán de ‘stand back and watch’ caminé hacia el bouncer. Le dije que mis amigos estaban adentro. Dudó un poco, me vio de arriba a abajo y dijo “All right… come on in” abriendo la cadena. Llamé a Eleanor y entramos. No conforme con no haber pagado cover (19 dls) y no habernos formado me propuse conseguir alcohol gratis. Eleanor se fue a bailar con alguien. Vi a mi presa junto a la barra. Me acerqué y le sonreí. Fue suficiente invitación, porque se acercó y me preguntó: “Um, hello… what is your name?” Respondí “Lisa” y me dijo “Hi Lisa, my name is _______” Juro que todavía no logro acordarme. Pero tenía un acento francés fuerte. Empezamos a bailar. Resultó que acababa de llegar de Montreal. Le dije “Welcome to Vancouver.” y me sentí como guía de tour, entonces agregué “I’m thirsty.” Ofreció “Want to get some water?” y cerrándole el ojo dije “you mean vodka?” Se me quedó viendo raro, tipo: ah, ya entendí, quieres que te compre una bebida. Entonces le dije “You know, here in Van guys pay for girls’ drinks.” Y sorprendentemente su IQ no le dio más que para decir “…really?” “Yeah…” Fuimos a la barra. Su inglés estaba tan mal que prefirió que yo ordenara. “OK, you order somting and I pay.” Tuve que sonreír. Le pedí al bartender 3 shots de tequila , no podía olvidarme de Ellie. El franco-canadiense pagó 40 dls por mi chistecito. Le di uno, me puse uno enfrente y levanté uno en el aire localizando a Ellie. Cuando me vio vino rápidamente, abandonando al hombre con el que estaba bailando y aplaudiendo como niña chiquita. Grité “Cheers!”. Eleanor le dijo gracias, se regresó a la pista y yo le dije una vez más “Thanks. And welcome to Vancouver.” como 5 minutos antes de perderlo para siempre. Me fui con Ellie. Ya estábamos en la etapa en que todo nos daba risa. Bailamos horas. Cuando llegamos a mi depa, el cel de Ellie sonó y era Trevor. Quedaron de verse a dos cuadras. Le dije que si quería lo trajera e hicieran lo que quisieran, yo ya me iba a dormir.  A la mañana siguiente las dos estábamos crudísimas obviamente. Nos reíamos de todo. En algún punto vivimos una experiencia de lo más bizarra. Agarré una bola de pelos que se había formado en mi alfombra (qué asco!!) y abrí la ventana para tirarla. La dejé caer. Se veía como una bola de pelos perfecta contra un fondo azul oscuro, a diez pisos del suelo, y en lugar de caerse, se elevó, evento que por alguna razón me hizo gritar “Ellie, check it out!!” señalando el cielo y distrayendo su atención de una Cosmopolitan, y juntas la vimos flotar como si estuviera llena de helio. Cuando creímos que el evento no podía ser más raro, salió una gaviota de la nada y se la llevó con el pico. Eleanor y yo nos volteamos a ver y un segundo después nos empezamos a reir y no paramos en 5 minutos. Después siguió leyendo la revista entre descripciones sexuales de su one-night stand que nos mataban de risa y yo seguí poniendo música. Platicamos también de eventos en el Plaza, nos reímos del franco-canadiense que bautizamos ‘Naive’ y del fisicoculturista con el que ella bailó, que le flexionaba el brazo cada 10 minutos y le decía que soñaba con ser policía o bombero. “A fireman huh?” le decía Ellie, y minutos después “So policeman huh?” Siempre me platica desde el balcón mientras fuma y la escucho sentada adentro con una lata de diet coke. Nadie lo entendería, estamos platicando normal y de la nada digo “Hey wanna take a shower with me?” y me contesta “You dirty little bitch” y tratando de no reirme le digo “Oooh I love it when you call me that” y sonreimos mientras nos tapamos la boca como niñas chiquitas. Nos encanta intercalar en la conversación cosas como “You look so hot, Ellie” “Touch this… yeah…” y “Ooh that feels soooo good…” porque sabemos que mi vecino está en el balcón de junto escuchando todo. Mi vecino me ha invitado a salir varias veces en el elevador, y una vez de balcón a balcón como a las 3 am que decidí salir a tomar aire y el estaba viendo la ciudad con una cerveza. Otra vez nos invitó a las dos a tomar cáfé a las 6 de la mañana cuando nos encontramos en el elevador de regreso de un antro. Tengo más química con algunos marsupiales. “Your neighbor is really scary” comentó Eleanor. Entonces siempre decimos cosas sexuales para frustrarlo aún más. Ayer fuimos a un barecito que se llama Urban Well. Me pregunto si este estilo de vida va a durar… no me quiero despedir de Vancouver.

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1 comentario

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Una respuesta a “Vancouver

  1. cada vez que leo uno de tus posts, en cada linea voy pensando “y esto tambien se lo voy a comentar….esta tambien, esta tambien” y para cuando llego a los comentarios ya me olvidé de todas las cosas que había pensado. Me mató de la risa este, aunque ya lo había leído muchas veces. No entiendo porqué lo protegiste, though.

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