Media (I)

Voy a una tienda de telas, donde la compra mínima para que sellen el boleto de estacionamiento es de $150.00. Me parece… chistoso, que mi intención sea ir a comprar metros y metros de una tela de $300.00 pero no la tengan y finalmente no me sellen nada. En fin, estoy segura de que le invirtieron muchas horas de análisis a esa regla que tienen, así que no la cuestiono. Me atiende una persona con una casaca azul con bordes blancos, que trae encima de unos jeans deslavados y una playera con algo de brillantina que no alcanzo a distinguir. Tiene el pelo oscuro, pero se le ve aún más oscuro por el gel que usa. Se le ven surcos de pelo como plantíos por donde pasó el peine de cerdas gruesas, ordenados hasta llegar a una liga de dos colores torcidos como caramelo de peluchito. Está a un metro de mi y alcanzo a oler su shampoo cada vez que se mueve. Me atrevo a decir que si bien no somos la raza más guapa, sí somos una raza limpia. (Por supuesto, con sus grandes, grandísimas excepciones). Es difícil de explicar. Muy fácil de ver.
La persona que espera su turno es una señora con una falda sin mucha forma, con una blusa estampada y que trae a un niño de como once años, edad en la que dejan de ser cute para pasar a la etapa de patitos feos y preguntas ventajosas, como ‘¿Me compras un helado?’ o ‘¿Me compras cualquier otra cosa?’
El niño está vestido de pies a cabeza con camuflaje blanco y negro (que realmente no se para qué sirve, sólo puedo pensar en un prado lleno de cebras o vacas y no sé para qué se escondería ahí un niño de once años). El niño la jalonea de una manga… y está en todo su derecho, porque estoy entendiendo que esa atrocidad que trae puesta la confeccionó su mamá. Ella ve telas para manteles, pasa los dedos por una en especial, estampada con alcatraces y pájaros. Pronostico con miedo que va a terminar sobre una mesa perfectamente inocente.
‘No, esa no la manejamos,’ me dice la señorita de la casaca. ‘¿Segura?’ pregunto yo, por costumbre nada más, no confío en personas a las que les pagan por día y no por desempeño. No manejan nada que tengan que ir a buscar tantito más lejos. ‘Segura,’ me dice bostezando mientras examina el atuendo del niño.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo AGUA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s